No basta con oponer un juego “mayor” al juego “menor” del hombre,
no un juego divino al juego humano;
hay que imaginar otros principios,incluso inaplicables en apariencia,
donde el juego se vuelva puro…
Gilles Deleuze
El juego es fruto de la imaginación, la necesidad lúdica y la voluntad de pensar y repensar otros mundos, otras reglas, otros modos. [...]